jueves, 5 de agosto de 2021

La revitalizada Creamer disfruta de un nuevo reto en su debut en España

 
 

                     


 La leyenda del golf Paula Creamer está lista para debutar en las Aramco Team Series de Sotogrande, que reparten un millón de dólares y se celebran esta semana en la Reserva Club.  

El torneo tiene un formato innovador nunca antes visto en el golf mundial, un formato que espera con ganas Creamer mientras continúa su regreso al golf profesional, después de una lesión que le ha alejado de los campos más de un año. Y todo ello, coincidiendo con su cumpleaños.

La ex número 2 del mundo, que está encantada con la oportunidad de enfrentarse a un nuevo reto en un nuevo país, ha declarado: "Es la primera vez que vengo a España y es increíble. Es muy bonito, el campo es increíble, la gente es maravillosa y me encanta cada momento. He tenido la oportunidad de echar un vistazo, ver los yates y el puerto deportivo e incluso probar la paella".

Reflexionando sobre el nuevo formato y las innovaciones introducidas a través de las Aramco Team Series, Creamer ha añadido: "El golf es un juego lo suficientemente duro como es, y es estresante, pero cuando tienes un formato como este disfrutas de lo que estás haciendo. Estas grandes ideas, estas innovaciones de Golf Saudí significan un soplo de aire fresco, especialmente para el golf femenino. Lo necesitamos, necesitamos algo diferente".

Tras el gran éxito del evento inaugural en Londres, el segundo de los cuatro torneos de un millón de dólares del Ladies European Tour, el Aramco Team Series - Sotogrande, comienza hoy con 36 capitanas profesionales que lideran equipos de cuatro jugadoras, incluyendo un amateur, que compiten junto a ellas para conseguir la puntuación combinada más baja durante tres días de golf, del 5 al 7 de agosto.

Creamer, conocida por su espíritu competitivo, quien admite que saca lo mejor de sí misma en los formatos por equipos, es la capitana de un equipo esta semana y está deseando crear algunos recuerdos frescos que acompañen todos los momentos que ha disfrutado como veterana de siete equipos de la Solheim Cup.

"El tiempo que estuve fuera de la gira fue probablemente una de las mejores cosas que pude hacer, tanto mental como físicamente, para poder recuperarme. Volví muy pronto después de mi operación de muñeca en 2017 y me ha llevado tiempo sentirme bien. Sé que me he perdido muchas cosas. Me he perdido torneos. Ha sido duro, sobre todo al volver al circuito, ya que hay muchas grandes jugadoras, y mentalmente ha sido difícil".

"Soy muy competitiva, así que siempre estoy muy atenta a lo que ocurre, y también lo utilizo como motivación. Necesitaba tomarme ese tiempo y poner mi cuerpo a punto, he estado viendo el nivel de juego, las puntuaciones y los golpes que hacen las chicas de ahora: son muy buenas. Recuerdo cuando llegué al circuito, con Lorena [Ochoa] y Annika [Sörenstam] y cuando Yani [Tseng] también jugaba muy bien. Ese es el nivel de golf que hay ahora. Hubo una pequeña pausa en el medio, pero ahora definitivamente ha vuelto y ya no puedes cometer errores tontos. Hay demasiadas jugadoras que son muy buenas y pueden ganar.

 "Me encanta jugar al golf, me encanta ser competitivo. Los últimos años en el Tour he jugado mal - no he jugado en mi nivel de expectativas, no he jugado a lo que sé que puedo hacer. Ha sido duro. No fue una visión bonita, y soy muy competitiva. Pero ese año que me tomé de descanso realmente pude ver de qué estoy hecha y este nuevo capítulo de mi vida -obviamente tener un bebé- es diferente. No creo que pierda mi carácter competitivo, pero definitivamente también tengo que entender mis expectativas, porque mi mente también está en otro lugar".

Como uno de los nombres más emblemáticos del golf y una de las estrellas más queridas de la LPGA, el regreso de Creamer a los campos en mayo de este año fue bien recibido por los aficionados y los rivales. Pero es una Creamer muy diferente a la jugadora que comenzó su carrera profesional como una brillante joven de 18 años en la LPGA.

Una Creamer más sabia, más fuerte y más feliz ha regresado al golf con muchos aprendizajes adquiridos, que ha estado dispuesta a compartir con la promesa local, Ana Peláez, la estrella española de 23 años que se ha convertido en profesional esta semana después de haber ascendido al puesto 11º del ranking mundial amateur.


 

Hablando con Peláez en el putting green antes de la ronda inaugural, Creamer dijo: "Creo que una de las cosas que no te enseñan como golfista junior, hablando sólo en mi nombre, es a sentarte y darte una palmadita en la espalda. O incluso como profesional, a decir "Vaya, acabo de dar un golpe de 80m para ganar un torneo de golf". Ya estás en el siguiente torneo.

"En mi tiempo libre este último año y medio (sé que suena raro) he estado viendo videos míos haciendo grandes cosas, dándome cuenta de que el golf me ha dado todas estas oportunidades y momentos que nunca me podrán quitar. Eso me ayudó a darme cuenta de que trabajas duro para esos grandes momentos, pero también trabajas duro para ser fuerte en esos momentos no tan grandes. Esa mentalidad y esa fuerza siempre están ahí.

"Todo el mundo es diferente y cada uno maneja las cosas de forma distinta. Este es mi decimosexto año, cuando salí al Tour tenía 18 años. Ahora lo miro y pienso: 'Vaya, he tenido una carrera increíble'. ¿Es lo que querría, en definitiva, haber terminado ahora? De ninguna manera, quiero el Salón de la Fama, quiero esto, quiero aquello”.

"Pero tampoco puedes ser demasiado duro contigo mismo. Creo que cuando eres más joven lo eres, tienes esas expectativas de lo que quieres hacer. Así que me gustaría decirles a las jugadoras jóvenes como Ana: Acepta lo que has hecho, es genial. Aun así, fíjate en lo que no has hecho, pero recuerda esos buenos momentos, porque pasan así. De repente te quedas sentado como: 'Madre mía, ¿qué acaba de pasar? y ni siquiera te das cuenta”.

 

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